Manejalos sin perder la calma
Todos hemos estado ahí: alguien dice algo “con buena intención”, pero en el fondo sabemos que lleva veneno escondido.
Un “ay, qué bueno que al fin te peinaste”, o “no sabía que te gustaban esos colores tan… llamativos”.
Son frases que parecen inocentes, pero que pican, confunden y desgastan emocionalmente.
A eso, en psicología, lo llamamos comunicación pasivo-agresiva.
¿Qué es un comentario pasivo-agresivo?
Un comentario pasivo-agresivo es una forma indirecta de expresar enojo, molestia o crítica.
En lugar de decir abiertamente lo que se siente, la persona lo disfraza con sarcasmos, ironías o silencios incómodos.
Ejemplo:
-
“Yo no me hubiera vestido así, pero si tú te sientes cómodo…”
-
“Qué raro, nadie me avisó que había reunión… otra vez.”
-
“No, no estoy enojado… solo decepcionado.”
Este tipo de comunicación es una forma de evasión emocional: la persona evita el conflicto directo, pero igualmente lastima o genera tensión.
¿Por qué la gente actúa así?
Desde la psicología, lo pasivo-agresivo suele ser una manera de protegerse del rechazo o de la confrontación.
Detrás de esas frases hay inseguridad, miedo o necesidad de control.
Muchas veces, la persona aprendió (consciente o inconscientemente) que expresar su enojo directamente “no está bien”, así que lo canaliza con sutilezas.
No lo justifica, pero sí lo explica.
Cómo manejar los comentarios pasivo-agresivos
Saber reaccionar ante este tipo de conductas sin caer en la provocación es un arte que se puede aprender.
Aquí algunos pasos prácticos:
-
No tomes el anzuelo.Respira. No respondas con ironía ni te pongas a su nivel. Eso solo alimenta el juego.
-
Aclara con calma.Pregunta con serenidad:👉 “¿A qué te refieres exactamente con eso?”👉 “No entendí tu comentario, ¿me lo explicas?”Este tipo de respuestas desarma la ambigüedad y obliga al otro a mostrarse más claro.
-
Marca límites sin agresión.Puedes decir:👉 “Prefiero que me lo digas directamente, me ayuda a entenderte mejor.”👉 “Si hay algo que te molestó, podemos hablarlo sin sarcasmos.”Eso pone un alto respetuoso y muestra madurez emocional.
-
No lo tomes como algo personal.Lo que otros dicen habla más de su mundo interno que del tuyo.Tu valor no depende del comentario de nadie.
-
Evalúa la relación.Si alguien repite este patrón constantemente y no cambia, quizá sea momento de poner distancia emocional o buscar acompañamiento terapéutico para fortalecer tus límites.
Comunicación asertiva: la mejor defensa
La asertividad es la capacidad de expresar lo que sentimos con respeto, pero sin miedo.
Es el punto medio entre quedarse callado y explotar.
Practicarla te permite mantener tu paz mental y relacionarte desde la autenticidad.
Recordemos que no podemos controlar cómo se comunican los demás, pero sí cómo elegimos responder.
Los comentarios pasivo-agresivos pueden parecer pequeños, pero erosionan la confianza y la tranquilidad emocional si no se manejan con inteligencia.
Reconocerlos, no engancharse y responder con calma son claves para proteger tu salud mental y mantener relaciones más sanas y transparentes.

Comentarios
Publicar un comentario